Algunas emociones ya vienen con castigo

Seguro que has sentido lo mismo en más de una ocasión y, lo peor, te sigue pasando.

Es más; cada vez que se repite, piensas y pienso: "ya verás luego; el gustito va a ser proporcional a la *ostia que me voy a llevar después".

Y oye, no falla.



¿Cuántas veces disfrutamos de experiencias que nos encantan sin buscarlas?

Son más emocionantes.

Nos llegan así, sin esperarlas y oye qué bien, a nadie le amarga un dulce siempre que no se pase de azúcar.



Ayer volví a experimentar esa sensación agridulce, aunque más bien es dulceagria. Primero la dulce, luego la agria.



Ahora verás; seguro que la reconoces.

En el primer momento, no puedes evitar cerrar los ojos de placer, luego sonríes, a ver quién puede evitarlo.

El gusto es increíble, es genial.

Te recorre el cuerpo poco a poco, de los pies a la cabeza o viceversa, luego, en la mente una serie de cosas acompañan el placer físico.

Así nos sentimos, da igual que sea verano o invierno, cuando entramos en el supermercado.

Pero, sí, hay un pero.

Cuando sales, da igual que sea verano o invierno, te llevas esa *ostia.

¿Y sabes qué es más fuerte todavía?

Que nada más entrar, mientras se te pone la carne de gallina y el vello de punta de placer, te haces una idea exacta de la intensidad de la *ostia que te vas a llevar.

Y ¿sabes qué?

También hay gustirrinines que no te vienen de sopetón.

Sabes dónde encontrarlos, los buscas y aunque te preparas para recibirlos, la sacudida te sorprende una vez más.

En este caso, no sabes cuál va a ser la intensidad de la emoción.

Eso sí, sabes que va a haber emociones, sensaciones duraderas y, claro, te lanzas.



Bueno, a ver, en este caso, estoy hablando de mí.

No sé qué sientes tú cuando eliges esa camiseta que te ha dejado sin aliento.

Digo bien “cuando eliges”.

Porque si no la eliges tú, va a ser que no vas a sentir nada.



Como no me gusta nada, pero nada de nada, eso de hacer lo que todo el mundo hace, o casi todo el mundo, porque sí, así que se me ocurrió diseñar camisetas que no son tendencia.

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¿Hay alguna manera mejor de empezar el día?

PD: Nunca he sentido ninguna sacudida con una camiseta que alguien me ha regalado y no estoy hablando de camisetas publicitarias. De esas, ¿qué te voy a decir?

Hoy, puedes se "El Tío Ese De Las Camisetas". Día que lo dejas pasar, día que te lo pierdes.

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